Málaga concentra millones de turistas, atraídos por la bondad de su clima, por la belleza de sus playas, por su gastronomía y por las posibilidades de ocio que ofrece. La costa del Sol se puso de moda durante la década de los 60, cuando los turistas extranjeros, sobre todo alemanes e ingleses, descubrieron sus playas y la suavidad de su climatología y muchos de ellos establecieron allí su residencia, llegando su legado hasta nuestros días, ya que gran parte de la población que ocupa esta zona es de origen extranjero. Por su parte, Málaga es una de las ciudades más antiguas del continente europeo, ya que su fundación data del siglo VIII a.C.
Los 160 kilómetros de la costa del Sol
La costa del Sol cuenta con playas magníficas, hoteles de todo tipo e importantes campos de golf. Las playas más destacadas son La Malagueta, la de San Andrés, La Araña y el Peñón del Cuervo. No se puede hablar de la costa del Sol sin mencionar Marbella, donde se concentra el lujo y el glamour de la zona. Cabe destacar la llamada Milla de Oro, en la que se encuentran algunas de las casas más ostentosas de Marbella, entre ellas las de algunos personajes famosos. Puerto Banús es uno de los puertos deportivos más importantes y lujosos de la Costa del Sol, en el que destaca una escultura de Salvador Dalí, las fastuosas embarcaciones y las tiendas de los grandes diseñadores.
La feria de Málaga
La feria de Málaga se celebra en agosto. Es un acontecimiento festivo de gran trascendencia y atractivo turístico que concentra cada año miles y miles de turistas. Se sitúa por el día en el corazón de la capital andaluza y por la noche, en el Cortijo de Torres. Las calles se decoran con guirnaldas y farolillos, se ponen casetas en las que se puede bailar, cantar, comer y beber. Se realizan actividades y espectáculos variados, y se puede disfrutar del flamenco y el folclore andaluz. El transporte urbano de Málaga refuerza sus servicios para acercar a la feria a todo aquel que quiera disfrutarla.
Imagen de Narcis Parfenti – Fotolia