Córdoba, bella ciudad de contrastes con un importante legado histórico y cultural, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994. Por sus calles se respira arte musulmán y aire andaluz, alberga vestigios romanos y permite admirar patios andaluces de extraordinaria hermosura. Destaca principalmente en esta ciudad la Mezquita de Córdoba, sobre la que se construyó la actual catedral de la Asunción de Nuestra Señora tras la expulsión de los musulmanes en 1238. Sin embargo, aunque se trata de un templo cristiano desde hace ocho siglos, al monumento se le sigue conociendo con el nombre de la Mezquita de Córdoba, aunque sólo perduren los arcos bicolor y los polilobulados y dos elementos de la religión islámica: la macsura y el mirhab. Además de arte y cultura, en Córdoba abundan los patios convertidos en restaurantes que harán las delicias del visitante; cuenta con numerosas opciones de ocio y una animada vida nocturna, como espectáculos de flamenco, espectáculos ecuestres o visitas guiadas al atardecer.
La Mezquita de Córdoba, lugar para admirar
Construida sobre una iglesia de arte visigodo, se erigió a partir de la ocupación de los árabes en el 786, la mezquita de Córdoba, lugar de culto para los musulmanes que ocuparon esta ciudad durante quinientos años. Se constituyó como la segunda mezquita más grande del mundo, sólo superada por la mezquita de La Meca. A partir de la Reconquista se convirtió en una catedral de estilo renacentista plateresco. La catedral cuenta con numerosos elementos del arte renacentista, como las columnas o las capillas, como la de Santa Teresa, que alberga el Tesoro de la Catedral.
Mucho más que la Mezquita
Además de la Mezquita de Córdoba, la ciudad ofrece otros atractivos como el Alcázar de los Reyes cristianos, fortaleza barroca de origen musulmán que alberga restos visigodos y romanos. Un monumento importante es la Sinagoga, que sirvió como templo hasta la expulsión judía. Destacan, además, las Caballerizas Reales, el puente romano, el alminar de San Juan y el Hospital del Cardenal Salazar. También resulta interesante visitar la ciudad vecina de Medina Azahara, gran legado de la época musulmana.
Imagen de Juergen Schonnop